ROMA.- Diputados italianos intercambiaron ayer golpes y agresiones personales en el Parlamento mientras las tensiones sobre un duro programa de reformas económicas llegaban a un punto crítico. Al menos dos diputados de la Liga Norte, integrante de la coalición del gobierno de centroderecha, se pelearon con miembros del partido de la oposición FLI, de Gianfranco Fini. Se agarraron entre sí por el cuello mientras otros parlamentarios se apresuraban a separarlos. La sesión parlamentaria fue suspendida durante varios minutos después de la pelea, que estalló por unos comentarios sarcásticos realizados en televisión por Fini, quien dijo que la mujer del líder de la Liga, Umberto Bossi, se había jubilado a los 39 años.

Bossi se ha negado a hacer algo más que ligeras concesiones al primer ministro Silvio Berlusconi sobre las objeciones de la Liga para cambiar el generoso sistema de pensiones de Italia, como parte de las reformas exigidas por los líderes europeos. Finalmente se aprobó que la edad para jubilarse será a los 67 años, en lugar de los 65 que regía hasta ayer.

Berlusconi viajó a Bruselas con una carta de intenciones sobre reformas para impulsar el estancado crecimiento y reducir la deuda de Italia. Pero sus críticos, entre ellos altos banqueros italianos, dicen que se necesitan gestiones más firmes y sustantivas.

"Hay un clima de violencia e intolerancia", indicó Amedeo Ciccanti del partido centrista UDC. "Necesitamos calmarnos porque los ciudadanos están más irritados que nosotros sobre esto", agregó.

El premier italiano prometió, en el documento entregado a la Unión Europea, acometer duras medidas de ahorro y ajustes para mantener a raya las cuentas públicas y fomentar el crecimiento. La semana pasada, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y el presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, exigieron a Roma que ofreciera una "hoja de ruta" concreta de ajustes y de fomento del crecimiento. (AFP-DPA)